Me preguntó un alumno que cual es el
top diez de mis canciones favoritas y debo confesarlo, me dejo pensando.
La verdad se me hace muy difícil encontrar
solo diez canciones que me llenen el ojo (bueno el oído), porque creo que me apasiono tanto que prácticamente toda mi vida ha estado llena de música, es más,
creo que cada canción que escucho se va sumando al “sound track” de mi vida, por
lo tanto las recuerdo casi a todas y me resulta sumamente complicado escoger
solo diez.
En fin. Tres semanas después, sigo sin
poder responder con precisión a la pregunta, sin embargo, haré un esfuerzo por
enunciar diez canciones que al menos en este momento representan algo para mí y
que también seguramente forman parte de mis canciones favoritas.
La primera de ellas siempre me viene a
la cabeza cuando hablo de música porque me parece que representa una de las
mejores etapas de mi vida. “Amber” de 311. Esta rola me transporta y siempre me
hace pasar un buen momento, creo que no solo me recuerda aquella época en la
que no tenía tantas preocupaciones y disfrutaba intensamente de la vida, sino
que además, melódicamente me fascina; un ritmo delicioso que al instante me
coloca en la playa a la orilla del mar. Imagínense: “Amber” sonando, sol,
arena, mar y un par de ballenas para alegrar, que mas puedo pedir.
La segunda canción que les comparto es
“Father and son” de Cat Stevens. La letra de esta canción lo dice todo, además,
debo decir que esta rola es parte de la herencia que inconscientemente me ha
dejado mi padre. Disfrútenla.
En tercer lugar, “El vals del obrero”
de Ska-P. Me pongo unos tenis, me cuelgo la mochila, me pongo los audífonos, le
pongo “play” y a chingar a todo represor e hijo de puta que se ponga en frente.
Como disfruto esta canción, lo reconozco.
“When two are one” o también conocida
como “Two become one” de Atreyu será la numero cuatro de esta lista. Conocí a
esta banda gracias a otra de sus buenas rolas que se llama “Right side of the
bed” y mas o menos experimentaba lo mismo, pero después de escuchar la rola en cuestión
decidí que seria mi canción favorita. Una pieza poderosa, acelerada y hasta un
tanto ruidosa, pero desde mi punto de vista (y lo digo porque no soy un músico profesional),
armónicamente bien estructurada y sobre todo llena de energía y poder, de esas
rolas que pones cuando vas solo contra el mundo entero.
En el numero cinco colocare la canción
de “Chinga tu madre” de Molotov. Esta rola no necesita explicación, se explica
de manera autónoma y natural. Chingo yo, chingas tu… chinga tu madre!!!!!!
La siguiente y numero seis es una canción
que cambio mi vida radicalmente. Para empezar es una de mis bandas favoritas si no es que la numero
uno. Cuando los escuche por primera vez no imaginaba como transformarían mi
manera de escuchar música en general, además ideológicamente me conecte de
inmediato con ellos y hasta creo que en cierto sentido se activó una parte de
mi que hasta entonces desconocía. Con esta rola los conocí y hoy, con algo de
nostalgia se las comparto, para que igual que yo la disfruten. Por cierto no podía
morir sin verlos tocando en vivo. “Got the life” de Korn.
En el número siete tengo que poner (y aclaro que no
las estoy enlistando en orden de importancia), “Echoes” de Pink Floyd. Alguna
vez hace ya bastante tiempo, cuando vivía en la ciudad de Querétaro, llegue a
mi casa después del trabajo, me sentía nefasto, aburrido, cansado. Me senté a
la orilla de la cama y un tanto desganado encendí mi celular y abrí “YouTube”,
una de las sugerencias que encontré en la portada de la página fue esta canción
precisamente, le puse “play” y me agache con la cabeza sobre mis brazos. Después
de un rato reaccione y levante la cabeza, me sentía un poco mareado y como
desubicado, -ufff me quede dormido sentado, chale ya ha de ser súper tarde o
quien sabe tal vez ya sea súper temprano- revise mi celular y para mi sorpresa
la canción había terminado después de 5:01 minutos y solo había pasado uno o
dos minutos más. Puedo garantizar que no había ingerido nada, ningún tipo de
droga, estupefaciente o atolondrador, sin embargo, viajé y viajé muy lejos.
Gracias Pink Floyd.
La siguiente canción y la numero ocho, es una rola
que me recuerda aquella época en la que empiezas a dejar de ser niño para
convertirte en adolescente, pero además me trae otros recuerdos ya que tuve la
fortuna de disfrutar el gusto por esta rolita junto a mis hermanas, a quienes
estoy seguro también les gusta y además, al igual que yo creo que les debe
traer buenos recuerdos. Estoy hablando de “No rain” de Blind Melon. La escucho
y de inmediato aparece una abejita en mi mente y junto con ella un halo de melancolía
por aquellos días cuando dormía en un catre entre las camas de mis hermanas.
Que chingon es recordar y lo mejor es compartir ese recuerdo. Las quiero
Karlangas y Cynthiola (mensaje solo para ellas jajajaja).
El número nueve se lo dejare a una canción que
musicalmente me parece de lo mejor que existe. Comparto el gusto por esta rola
con muchos amigos y seguramente con muchos de ustedes estimados lectores
(jeje), pero en especial comparto ese gusto con mi carnal el Tavo. Cuantos
toquines, cuantos palomazos banqueteros, cuantas caguamas nocturnas, cuantas
veces la escuchamos y cuantas versiones conocemos. Debo tener por ahí en el
baúl de los recuerdos un chingadal de partituras y tablaturas de esta canción.
Sobres mi Tavo organicemos una reunión, tu pones “Hotel California” de The
eagles y yo preparo las guitarras y las bebidas!!!
Finalmente tengo que mencionar la numero diez, aún
estoy pensando en cual será, pero…. Mmm, creo que ya se, ya la tengo. Va con
dedicatoria para toda la gente que lucha, para todos aquellos que tienen como
arma su voz y sus ideas, para aquellos que desean un mejor lugar, para quienes
a diario trabajan para construir un mundo mejor. Venga pues “People of the sun”
de Rage against the machine.
Gracias por preguntar alumno.
Addio chavos!!!