lunes, 29 de octubre de 2018

El insomnio ya no me asusta



Antes, llegue a preocuparme por esa imposibilidad inoportuna para dormir, llegue a pensar que se trataba de un trastorno o enfermedad que, poco a poco me iría destruyendo, y efectivamente, se que no necesariamente es algo positivo, pero he ido aprendiendo a vivir con ello y me he acostumbrado tanto que, ahora creo que incluso saco partido de la situación.

Hay noches en que antes de ir a la cama me siento realmente cansado, con todos los deseos del mundo de acostarme a dormir. Sucede que entonces comienza un preludio a Morfeo para que éste me tome entre sus brazos y me lleve a soñar toda la noche, pero el bato no es tan bueno como yo lo pensé, apenas toco la cama y Morfeo me manda directito a la chingada con todo y mis bailes y danzas para el buen dormir.

Este fin de semana no fue la excepción.

Recibí una llamada de unos entrañables amigos, músicos todos, y me invitaron a tocar en una fiesta (hacia mucho tiempo que no tocaba, al menos en vivo jajajaja). Dos cosas me impulsaron a entrarle, por un lado, reencontrarme con toda esa banda que deje de ver por años y que definitivamente aprecio bastante, y por otro lado, unas enormes ganas de conectar mi guitarra y tocar y cantar hasta el cansancio.

Un escenario adornado con afiches alusivos al día de muertos y halloween, una mezcla que, aunque tiene que ver por su relación con la muerte y hasta incluso por las fechas, no dejaba de parecerme algo extraña. Montones de gente, entre grandes amigos y perfectos desconocidos (o amigos por conocer), luces, velas, comida, bebidas, olores, colores, calores, etc.

Llego la hora de empezar. Definitivamente ya no siento los nervios que sentía antes, no se si es porque la experiencia me ha dado algo de seguridad, o porque simplemente me vale madre lo que pueda pasar, me inclino mas por la segunda.

Comenzamos la tanda con una rola que me encanta, “Lost in the woods” de Taproot, que además debo decir que es otra de mis bandas favoritas. La idea era tocar todas esas rolas que tocábamos antes, recuperar el repertorio de la prepa y divertirnos hasta el hartazgo en un ambiente de retrospectiva y de comunión entre quienes compartimos aquellos días.

Definitivamente me divertí a lo loco, improvisé cada vez que fue necesario (ósea cada vez que no recordaba las notas de la rola en cuestión jajajaja), pero al final todo salió muy bien. Los festejantes estaban contentos, enardecidos, pedos, alucinantes.

Tocamos por tres horas sin parar, se bajaba un músico, subía otro, intercambiamos instrumentos, cantamos todos y al final terminamos tan satisfechos como aquellos que se encontraban perdidos en un sillón o descansando en una cama de vitropiso. Fue una buena noche para todos.

De camino a mi casa muchas cosas daban vueltas en mi cabeza. Que bueno fue saludar a toda esa gente, que divertido fue tocar todas esas rolas que tanto me gustan, que gusto me dio platicar con aquellos que tenia tanto tiempo sin ver. Definitivamente la pase genial.

Ya entradas las horas de la madrugada, me sentía cansado y con ganas de dormir y recuperarme para otro día, todos mis sentidos estaban listos para ir a descansar.

Llegue a mi casa, salude a Pepino (mi perro), y como siempre lo hago, le pregunte como estaba y le dije que me sentía muy cansado y por lo tanto me iría a dormir, Pepino asintió con la cabeza (jajajajajajajajajaja eso creo yo y vaya que no estaba alterado por ningún tipo de enervante o atolondrador). Subí entonces a dormir, y como ya lo había comentado, comenzó una vez mas el preludio a Morfeo, pero esta vez sentí que Morfeo me respondía muy pronto y de la misma forma pronto acabaría dormido sobre la cama.

Sentía los parpados pesados, los ojos arenosos y el pensamiento nublado, mi mente estaba cada vez mas lenta y la sensación de relajación se estaba apoderando de mi.

Desde mi ventana se puede ver al exterior, inconscientemente giré la cabeza y aun con los ojos abiertos, me di cuenta que…

Las nubes estáticas me alumbran. Un árbol entre rejas… y yo sin dejar de pensar en ti.

Dicen que el tiempo no espera, pero yo solo espero al tiempo. 

El silencio de la noche me susurra al oído y me dice tu nombre, y al mismo tiempo activa todos mis sentidos. Mis pensamientos comienzan a rodar, puedo oler el olor de la madrugada, puedo tocar tu pelo en el aire, puedo sentir tu aliento, puedo ver que estas muy lejos.

Yo solo espero al tiempo… pero el tiempo hoy se burla de mi, el muy cabron hoy se detiene para poder contemplarte.

Pon tu mente en blanco y entonces quedaras dormido. Y como chingados se hace eso, a estas horas de la madrugada mi mente esta de mil colores, y se ve tan bien que no quiero dejar de verla.

Dormiré despierto y soñare que estas aquí. 

….pon tu mente en blanco… y comienza a pensar en mi.

El insomnio ya no me asusta.

viernes, 19 de octubre de 2018

....


Días como hoy me hacen creer que el mundo aún tiene salvación jajajajaja. Desperté aturdido por una gran carga de pensamientos que, irónicamente me adormecieron y me mantuvieron ocupado toda la noche (dormido jaja).

Me levante para observar la mañana, a las 5:30 am aun se siente el fresco de la madrugada, quisiera fumar un cigarro, pero en el fondo no deseo hacerlo. ¿Un café? ¿Porque no?, me parece buena idea, un café contemplando el silencio del amanecer y las mil y una cosas que rondan en mi cabeza.

6:00 am, media hora de contemplación en el frío relajante de la mañana gris, que bien se siente poner las cosas en orden en la cabeza, ahora sí, un baño ionizante para comenzar la jornada. El agua me escurre desde la cabeza como las ideas, el sonido de la regadera me hipnotiza y el tiempo se detiene por un momento… una vez más… de nueva cuenta... y justo ahí, en ese limbo de paredes mojadas, en ese momento de relojes sempiternos, sucede la metamorfosis.

¿Qué de malo tiene ser libre?, ¿Qué de malo tiene sentir, amar, llorar, sufrir?

Creo que del amor al odio solo hay un paso y del odio al amor hay una eternidad.

6:45 am, termine de alistarme. Ismael Serrano suena en los altavoces, el olor a café de nueva cuenta atrapa mis sentidos, ¿una segunda taza?... qué más da.

7:00 am, estas ganas se me desbordan a borbotones, será la emoción de un nuevo día, será la nostalgia por el ayer, será la esperanza por el que será.

7:15 am, el casete se ha rebobinado, el aire de este día es un aire nuevo, la vida ha cambiado de piel.

Un abrigo por aquello del frío, mis llaves y una nueva expectativa… 7:30 am, la revolución ha terminado, el mundo está ahora en paz.

7:45 am, estoy listo.

miércoles, 17 de octubre de 2018

Postitos varios...


  • El café de esta oficina sabe mas a insecticida que a verdadero café, aun así, me lo chingo.
  • No entiendo porque la gente acostumbra llamar a las cosas utilizando diminutivos. Perdone usted estimado lector si es uno de ellos pero, me revienta que todo tenga que ser llamado de esa forma.
    • -Quieres un cafecito.
    • -Vamos por unas galletitas.
    • -Esta haciendo frillito…… pfffffffffffffff que chingados es eso.
  • Hoy hace un día gris en mi ciudad, día nublado, día mojado, un día mas.
  • Una muestra de mi gran estupidez, es esa incapacidad de entregarme sin miedo, sin reproches, sin remordimientos y, sobre todo, sin pasado.
  • Me divierto divagando en mi propio solipsismo, mi solipsismo, mío de mi.
  • Que reconfortante es saber que piensas en mi.
  • Existe una relación entre yo y la felicidad como la que hay entre una obra y un espectador… casi siempre la miro desde afuera.

martes, 16 de octubre de 2018

De desveladas, borracheras y crudas...

Bueno, no quisiera comenzar este nuevo post de la misma manera que los anteriores, pero es un hecho que deje pasar mucho tiempo sin reportarme por aquí. Definitivamente me ha hecho falta venir a vaciarme, ya que como alguna vez lo comente, este resulta ser, para mi, el mejor espacio para el desahogo, la reflexión y la catarsis. 

-No mames cabrón, chúpale tu eres mi gallo.
-Ya wey no te hagas pendejo, bien que se te antoja.
-No seas puto wey.

Jajajajajajajajajaja. Si, decidí dejar el alcohol. Hace aproximadamente unos 10 meses decidí dejar las bebidas apendejantes y los estupefacientes (bueno… no todos), pero creo que esta ha sido una buena decisión, ya que me ha permitido a lo largo de este año darme  cuenta de muchas cosas que quizás, pedo, o al menos bajo la lógica de la peda y el desmadre desmedido no hubiera podido realizar.

Resulta que deje de beber como desquiciado y el resultado ha impactado muchos aspectos de mi vida diaria. 

Mi bolsillo lo agradece enormemente porque mis pedas ya no eran de 50 pesitos de coperacha pa’ la cheve, eran de unos 500 pesos pal’ whiskey y el amarre y eso solo pal’ arranque porque ya entrado en alcoholes, esa cantidad se podía multiplicar unas cuantas veces, más, la reparación de los daños al día siguiente, llamémosle curar la cruda o agarrar el pedo de nueva cuenta.

Me di cuenta de que muchos de mis problemas eran provocados por la explosividad producto de la bebida, de por si soy un pinche alterado, ahora imagínense con unas cuantas embellecedoras encima, de plano se me suelta el hocico y no paro de hablar y de hablar y de reclamar y vociferar, quizás puras pendejadas, pero el asunto es que no me para la boca. Ahora, después de 10 meses sin sustancias alterativas dentro de mi, creo que estoy aprendiendo a controlar mis impulsos y a moderar mis expresiones y esa latente explosividad que aun vive dentro de mi. Pero para que chingados me enojo si a final de cuentas quien termina mas madreado soy yo mismo. Me he encontrado sorprendido por los consejos de mi padre, quien sabiamente me ha recomendado conservar la calma, no gritar y no ofender. Y esto ultimo me lleva a comprender aquello que muchas veces yo mismo dije y que seguramente no estaba ni cerca de comprender y que tiene que ver con que, no hay parte mas ofendida que la ofensa misma, es decir, cada pinche improperio que sale de mi boca termina por representar una parte de mi mismo, una parte podrida quizás, pero termina por mostrar quien soy yo. Con esto no quiero decir que he dejado de vociferar, pero si he aprendido a hacer un uso mas inteligente y racional de las palabras y sus significados.

Por otro lado, durante casi 21 años de peda, pude ver como mi cuerpo se fue transformando de un cuerpo joven, no diré bien formado ni nada de eso, pero si de un cuerpo joven en desarrollo, a un cuerpo regordete e hinchado a causa de las bebidas refrescantes. Haciendo un recuento de los daños, me encuentro con que durante los últimos 10 años de mi vida, mi peso corporal a oscilado en un rango que de cualquier forma, me mantuvo dentro de la categoría del sobrepeso. Creo que pedo era muy difícil preocuparme por mi estado físico ya que obtenía satisfacciones extrañas de muchas otras maneras, mas no necesariamente prestando atención a mi mismo. Hoy en día y después de poco mas de un mes de ejercicio, he perdido casi 7 kilos de peso y estoy a punto de llegar de nueva cuenta al rango de los 70’s después de muchísimos años de ser un gordito cuasi feliz.

En el aspecto mental y sentimental han pasado cosas mucho mas complejas. Me he descubierto como una persona con muchas necesidades. Afortunadamente tengo un pasado firme, ya que vengo de una familia que siempre me procuro amor, protección y una buena educación (al menos así lo considero yo), pero creo que desde el momento en que la vida me puso fuera de la casa de mis padres, he ido construyendo algunas carencias que, muy seguramente son también una consecuencia de la perpetua fiesta que me cobijo durante mucho tiempo.

Estos cortos 10 meses me han dado la posibilidad de creer que efectivamente nunca es tarde para hacer algo al respecto, nunca es tarde para pasar de las palabras a los hechos y nunca es tarde para actuar. 

Yo no se si jamás voy a volver a beber, pero lo que si se es que no pienso empedarme de la misma manera que antes, y eso… hay… me hace creer que a final de cuentas la vida no es tan mala.

Doy gracias pues, a la vida en este momento, porque me dio la oportunidad de ser un borrachin durante muchos años y me enseño a través de eso muchísimas cosas que hoy son parte de lo que me construye como la persona que soy.

Siempre decimos que el hubiera no existe, pero hoy me atrevo a afirmar algo un tanto mas alocado (o pendejo) y es que, el hubiera siempre existe, en la medida en que pensamos que las cosas pudieran haber sido de una manera distinta. Me considero afortunado de poder estar en este momento escribiendo esto y creo que a final de cuentas, mi vida por momentos se desdobla para dejarme ver con cierto agrado que, he vivido intensamente y que he gozado como loco cada momento bueno o malo.

Au revoir mes amis.