Días como hoy me hacen
creer que el mundo aún tiene salvación jajajajaja. Desperté
aturdido por una gran carga de pensamientos que, irónicamente me adormecieron y
me mantuvieron ocupado toda la noche (dormido jaja).
Me levante para observar
la mañana, a las 5:30 am aun se siente el fresco de la madrugada, quisiera fumar
un cigarro, pero en el fondo no deseo hacerlo. ¿Un café? ¿Porque no?, me parece
buena idea, un café contemplando el silencio del amanecer y las mil y una cosas
que rondan en mi cabeza.
6:00 am, media hora de
contemplación en el frío relajante de la mañana gris, que bien se siente poner
las cosas en orden en la cabeza, ahora sí, un baño ionizante para comenzar la
jornada. El agua me escurre desde la cabeza como las ideas, el sonido de la
regadera me hipnotiza y el tiempo se detiene por un momento… una vez más… de
nueva cuenta... y justo ahí, en ese limbo de paredes mojadas, en ese momento de
relojes sempiternos, sucede la metamorfosis.
¿Qué de malo tiene ser
libre?, ¿Qué de malo tiene sentir, amar, llorar, sufrir?
Creo que del amor al odio
solo hay un paso y del odio al amor hay una eternidad.
6:45 am, termine de alistarme. Ismael Serrano suena en los
altavoces, el olor a café de nueva cuenta atrapa mis sentidos, ¿una segunda
taza?... qué más da.
7:00
am, estas ganas se me desbordan a borbotones, será la emoción de un nuevo día, será
la nostalgia por el ayer, será la esperanza por el que será.
7:15
am, el casete se ha rebobinado, el aire de este día es un aire nuevo, la vida
ha cambiado de piel.
Un
abrigo por aquello del frío, mis llaves y una nueva expectativa… 7:30 am, la revolución ha terminado, el mundo está ahora en paz.
7:45 am, estoy listo.
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